• Mensajes verbales breves y sencillos.
  • Usar mensajes no verbales junto con los verbales.
  • Ser constantes en la conversación.
  • Evitar temas complejos, ruidos y distracciones.
  • Observar la expresión de la persona en busca de signos de que ha comprendido.
  • Hablarle incluso si no responde.
  • Ayudarle con las palabras que olvida. 
  • Adivinar y confirmar el mensaje.
  • Ignorar los errores.
  • Fomentar el uso de frases cortas y sencillas.
  • Hacer preguntas que se respondan con un sí o un no.
  • Proporcionarle métodos opcionales de comunicación (apuntar con el dedo, dibujar…).
  • Tener en cuenta la frustración que experimenta la persona.

La realización de ejercicios de estimulación cognitiva puede resultar muy útil para la mejora de la comunicación y otras alteraciones producidas por las demencias.

 

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