Deterioro cognitivo - Escuela Asturiana de Cuidados
De deterioro cognitivo leve a demencia
El deterioro cognitivo leve se define como el declive de las funciones cognitivas en grado leve, ya sea debido a las alteraciones atribuibles al proceso fisiológico del envejecimiento o debido a otros factores, y que en general no afectan a las actividades de la vida diaria.
Por su parte, la demencia se caracteriza por la alteración progresiva de la función cognitiva que incapacita a la persona en la realización de alguna de las actividades de la vida diaria.
El deterioro cognitivo suele ser una de las causas de dependencia en personas mayores. Los síntomas del deterioro cognitivo leve son variados:
- Mayor torpeza o dificultad a nivel comprensivo.
- Disminución de la capacidad verbal y elección del vocabulario
- Aumento en la lentitud a la hora de reaccionar o dar una respuesta
- Recurrencia en los olvidos y alteración de las fechas de eventos
- Crecimiento de la impulsividad e irritabilidad, y los problemas a la hora de orientarse.
Cuando la situación funcional empieza a ser latente, ya se comienza a hablar de demencia. La demencia presenta diferentes grados:
- Demencia leve: las personas presentan dificultades frecuentes a la hora de recordar, alteraciones en la conducta y desorientación. Otro síntoma recurrente es el olvido de nombres de personas conocidas o la pérdida de memoria más inmediata.
- Demencia moderada: los desequilibrios emocionales y mentales crecen en las personas en esta fase. Los síntomas cognitivos empiezan a afectar de forma más acusada en su vida. Se añaden otros elementos como las dificultades para el cálculo, una mayor desorientación y dificultad para aprender y comprender. Al mismo tiempo, se incrementa además la ansiedad y pueden surgir los comportamientos agresivos.
- Demencia grave: la enfermedad de la persona se hace notable y afecta a su vida cotidiana. La capacidad para comunicarse ha disminuido de forma drástica haciéndose imposible. La pérdida de memoria es más que evidente, así como la dificultad para realizar las actividades de la vida diaria más sencillas y que tienen que ver con su propio autocuidado. También repercute de forma poderosa en la conducta, por lo que es habitual que se vuelva más irascible y aumente su agresividad.


